miércoles 20 de enero de 2010

Hoya de Pinos Dulces



















Hoya de Pinos Dulces

Este es el nombre que recibe una de las hoyas que conforman la cuenca de Tirma, en el noroeste grancanario. El topónimo deriva de un rodal plantado en el sitio con Pinus pinea, árbol natural de la franja mediterránea, al que comunmente se le ha llamado en las islas pino dulce por el aspecto armonioso de su copa. El lugar está situado dentro del Macizo de Altavista y lo caracterizan numerosos barranquillos que desembocan a uno mayor, también llamado Pinos Dulces, que lleva el agua hasta la playa del Risco.

La crestería de la hoya limita la entrada de las brumas procedentes del norte, y por eso, el clima de la zona es seco si lo comparamos al del macizo de Tamadaba. Las precipitaciones principalmente se acumulan durante el otoño y el invierno de forma torrencial, pero esporádicamente se forman nieblas que permiten el asentamiento de algunas plantas propias del monteverde en los lugares de mayor humedad.

La vegetación potencial es la propia del pinar canario de zonas secas, pero con algunos elementos típicos del pinar mixto con fayal-brezal. La especie arbórea mejor representada es el pino canario (Pinus canariensis); puntualmente, en lugares frescos y sombríos crece algún brezo (Erica arborea) y en el cauce del barranco principal hay saos (Salix canariensis) y tarajales (Tamarix canariensis). También hay especies exóticas, en la parte alta de la cuenca está el rodal de pino piñonero o dulce (Pinus pinea) y en el barranquillo de la Degollada de Las Lajas crecen algunas encinas (Quecus ilex).



















Cardoncillo, mataperros (Ceropegia fusca)

Escobones (Chamaecytisus proliferus meridionalis), poleos (Bystropogon origanifolius), jarones (Cistus symphytifolius), jaguarzos o jaras (Cistus monspeliensis), tomillos (Micromeria benthami, Micromeria varia, Micromeria lannata e híbridos), tabaibas amargas (Euphorbia regis-jubae), cruzadillas (Hypericum reflexum), Cardos de risco (Carlina canariensis), veroles (Kleinia neriifolia), cerrajones (Sonchus acaulis), Sonchus congestus, balillos (Atalanthus pinnatus), esparragueras (Asparagus plocamoides), madamas (Allagopappus viscosissimus), etc. son arbustos presentes en la zona de forma natural, tajinastes blancos (Echium decaisnei), vinagreras (Rumex lunaria) y altabacas (Dittrichia viscosa) se han asentado en los bordes de la pista que atraviesa el espacio; conviven con ellos numerosas suculentas, muchas de ellas con carácter rupícola, bejeques (Aeonium percarneum), hierba puntera (Aeonium manriqueorum), cónganos (Aeonium simsii), tallas de risco (Aeonium aureum) y cardoncillos (Ceropegia fusca).

Entre las plantas herbáceas encontramos Trifolium, Lathyrus y Medicago, géneros típicos del pinar; corazoncillos (Lotus spartioides), endemismo de la zona; cardos (Carduus clavulatus, Galactites tomentosa), gamona (Asphodelus aestivus), morgallana (Ranunculus cortusifolius), sombrerillo (Umbilicus gaditanus), Romulea columnae, hierba de San Roberto (Geranium robertianum), estornudera (Andryala pinnatifida preauxiana), cerrillo (Hyparrhenia hirta), etc.

La batatilla (Davallia canariensis) y la helecha (Pteridium aquilinum) son los helechos más comunes; además, hay en el lugar diversidad de líquenes y musgos.






Romulea columnae

Las aves que podemos ver en el lugar habitualmente son: el quesero (Parus caeruleus teneriffae), hornero (Phylloscopus collybita canariensis), canario (Serinus canaria), pechuguita (Erithacus rubecula superbus), caminero (Anthus berthelotii berthelotii), vencejo unicolor (Apus unicolor), mirlo (Turdus merula cabrerae), picapinos (Dendrocopos major thanneri), cernícalo (Falco tinnunculus canariensis), agulilla (Buteo buteo insularum), paloma bravía (Columba livia canariensis), perdiz roja (Alectoris rufa intercedens). Otras son escasas o migratorias: cuervo (corvus corax tingitanus), tagarote (Falco peregrinus pelegrinoides), gavilán (Accipiter nissus granti), búho chico (Asio otus canariensis), abubilla (Upupa epops), tórtola (Streptopelia turtur), alpispa (Motacilla cinerea canariensis), capirote (Sylvia atricapilla), curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), pinto (Carduelis cannabina), papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), ...

Las cabras (Capra hircus), conejos (Oryctolagus cuniculus) y ratones (Mus domesticus), todos introducidos por el hombre, son mamíferos habituales; el murciélago montañero (Hipsugo savii) también habita en la hoya.

La rana de San Antonio (Rana perezii) es el único anfibio conocido y dentro del grupo de los invertebrado, siempre representado por muchas especies, se puede resaltar la presencia de Pimelia, Blepharopsis y Acrostira.

Otro atractivo de Pinos Dulces son las vistas a la costa, ahora se trabaja en la construcción de una nueva carretera entre La Aldea y Agaete a base de túneles, rotondas y viaductos de hormigón de grandes dimensiones, esto supondrá un cambio en el paisaje.

martes 15 de diciembre de 2009

Pinzón común


Macho de pinzón común (Fringilla coelebs palmae)
El pinzón común (Fringilla coelebs) es un paseriforme presente en varias islas. En Canarias se diferencian 3 subespecies: F.c. ombriosa en el Hierro, F.c. palmae para La Palma y F.c. tintillon en Tenerife y Gran Canaria.
Se distribuye en zonas húmedas y frescas donde abundan frutos, semillas e invertebrados de los que se alimenta.

miércoles 28 de octubre de 2009

Vega de Las Cruces

















Vega de Las Cruces, en primer plano, y el Pinar de Tamadaba en segundo.

La vega está situada en las medianías del noroeste de Gran Canaria. El paisaje, prácticamente llano, con lomas de suaves pendientes y vaguadas que dan lugar a barranquillos abiertos y poco abrigados, lo conforman las tierras abandonadas cercadas por muros de piedra que se utilizaron durante el pasado siglo, básicamente, para el cultivo de cereales y legumbres y como lugar de pasto para el ganado.

Fue dominio del monteverde y posiblemente el pino canario estuviera presente de forma esporádica, así lo confirman algunos ejemplares de peralillos (Maytenus canariensis), barbuzanos (Apollonias barbujana), mocanes (Visnea mocanera), laureles (Laurus novocanariensis) y viñátigos (Persea indica) que crecen en el entorno.

La vegetación, actualmente, la componen herbáceas como el hinojo (Foeniculum vulgare), el balango (Avena barbata), la altabaca (Dittrichia viscosa) muy expandida durante los últimos años favorecida por los desbroces, la cardota (Galactites tomentosa), el cardo mariano (Silybum marianum), la alcachofa silvestre (Cynara cadunculus), la colleja (Silene vulgaris) etc. La retama amarilla (Teline microphylla), el escobón (Chamaecitysus proliferus meridionalis), el codeso (Adenocarpus foliolosus), la magarza de cumbre (Argyranthemum adauctum canariense) y el incienso (Artemisia thuscula) son las plantas arbustivas más frecuentes. Todavía quedan algunas piteras (Agave americana) plantadas con fines forrajeros en el pasado.

















Triguero (Miliaria calandra)

La avifauna está representada por el aguililla (Buteo buteo insularum), el cernícalo (Falco tinnunculus canariensis), el búho chico (Asio otus canariensis), que aprovechan la abundancia de ratones y reptiles, la gaviota patiamarilla (Larus michahellis) se acerca de cuando para alimentarse de cigarrones, el alcaraván (Burhinus oedicnemus) es habitual y podría estar criando, la perdiz roja (Alectoris rufa intercedens), las codornices (Coturnix coturnix), cada vez más difíciles de observar, posiblemente por la falta de control sobre su caza, la paloma bravía (Columba livia canariensis), el mirlo (Turdus merula cabrerae), el alcairón (Lanius excubitor koenigi), el triguero (Milaria calandra), el gorrión chillón (Petronia petronia madeirensis), el bisbita caminero (Anthus berthelotii berthelotii), la curruca tomillera (Sylvia conspicillata orbitalis), el canario (Serinus canaria), el linacero (Carduelis cannabina), todos ellos presentes habitualmente; el cuervo (Corvus corax tingitanus), la abubilla (Upupa epops) y otros, visitan ocasionalmente la vega.

Del reino de los invertebrados es posible encontrar representantes de muchas familias, pero especialmente abundantes son los saltamontes, varias especies, y las mariposas del género Vanessa.

En los últimos años se ha repoblado parte de la vega y lomos colindantes. Para ello se han empleado especies que forman parte de la flora canaria desde hace mucho tiempo y otras traídas por el hombre durante los últimos siglos.

Faya (Myrica faya), brezo (Erica arborea), acebiño (Ilex canariensis), madroño (Arbutus canariensis), laurel (Laurus novocanariensis) y mocán son las plantas propias del monteverde usadas; el pino canario (Pinus canariensis) ocupa gran parte de la superficie plantada y el sao (Salix canariensis) fue utilizado en un barranquillo. Está última especie sufre mucho cada vez que queda sin riego porque en la zona no se dan las mejores condiciones para su desarrollo.

Se emplaron también especies arbustivas típicas de las medianías húmedas como el follao (Viburnum tinus), el tajinaste azul (Echium callithyrsum), el jazmín (Jasminum odoratissimum) y el Sonchus canariensis además de otras que de forma natural crecen en distintos ecosistemas: tajinaste blanco (Echium decaisnei), salvia morisca (Salvia canariensis), guaydil (Convolvulus floridus), granadillo (Hypericum canariense), retama blanca (Retama rhodorhizoides), mato risco (Lavandula canariensis), alhelí (Erisymum albescens) y jarón (Cistus symphytifolius).



















Repoblación con monteverde

Completan la repoblación numerosas coníferas (pinaceas (pinos, abetos y cedros) y cipreses (cupressus, thuja)) y caducifolias: fagaceas (hayas, robles, encinas, castaños,...), ulmaceas (olmos), nogal (Juglans regia), guindo (Prunus cerasus) y otras.

De las exóticas, muchas no soportaron el trasplante y otras han ido muriendo por no estar adaptadas a las condiciones climáticas, a lo que se suma la falta de atención durante algunos periodos.

viernes 31 de julio de 2009

Punta de Las Arenas

















Punta de Las Arenas
En el noroeste de Gran Canaria se encuentra este espacio perteneciente al municipio de Artenara. Es un pequeño tramo de costa conformado por acantilados, los de Andén Verde, de cientos de metros que descienden hasta una playa fosilizada que se ha ido transformando con la acción del viento y el agua durante miles de años. Como consecuencia de la erosión existen jables donde crece un tabaibal dulce rico en especies acompañantes y varios barrancos esculpidos en la arena, con formas caprichosas, refugio de endemismos de la localidad.

El clima del lugar está marcado por temperaturas suavizadas por el alisio, vientos constantes durante casi todo el año, precipitaciones torrenciales e insolación alta.

Las tabaibas dulces (Euphorbia balsamifera) , toldas (Euphorbia aphylla) y los cardones (Euphorbia canariensis) son las plantas más representativas. En las zonas de mayor influencia salina, tomillo de costa (Frankenia ericifolia), siempreviva de costa (Limonium pectinatum), brusca (Suaeda mollis), espino (Lycium intrincatum), aulaga (Launae arborescens), lechuga de costa o servilleta ( Astydamia latifolia), uva de costa (Zygophyllum fontanesii), pico pajarito , (Kickxia sagittata), Reychardia cristalina...

















Vista de Andén Verde desde La Punta de Las Arenas
Junto a cardones y tabaibas, en cotas más altas, crecen cardoncillos (Ceropegia fusca), taboires (Ononis angustissima), verodes (Kleinia neriifolia), algún orobal (Withania aristata), Argyranthemum lidii, Tanacetum ferulaceum latipinnum, Descurainia artemisoides, romero de costa (Campylanthus salsoloides) bejeques (Aeonum percarneum) y un largo etc.

Común en todos los rincones de las islas son las plantas introducidas invasoras, un problema serio al que no se le pone freno. El rabo de gato (Penisetum setaceum) ocupa una gran superficie y llega próximo a la marea por el cauce de alguno de los barrancos; también hay tabaco moro (Nicotiana glauca).
Las aves y los invertebrados son los animales mejor representados en tierra. Dentro del segundo grupo está Pimelia stevezi, un ortóptero exclusivo de esta playa fósil. La pardela (Calonectris diomedea), la gaviota (Larus michahellis), el cuervo (Corvus corax), el aguililla (Buteo buteo insularum), el cernícalo (falco tinnunculus canariensis), el guincho (Pandion haliaetus), el tagarote (Falco peregrinus pelegrinoides), la perdiz (Alectoris rufa intercedens) la paloma (Columba livia canariensis), el alcaudón (Lanius excubitor), el mirlo (Trudus merula cabrerae), el vencejo unicolor (Apus unicolor), el bisbita caminero (Anthus berthelotii), el canario (Serinus canaria), el mosquitero (Phylloscopus collybita canariensis) aprovechan en distinta medida los recursos que les ofrece el lugar.

El lagarto canarión (Gallotia sthelini) y el perenquén (Tarentola delalandii) son los dos reptiles conocidos; ratones (Mus musculus), ratas (Rattus rattus), conejos (Oryctolagus cuniculus) y cabras asilvestradas (Capra hircus ssp) son responsables de predación sobre huevos y pollos de distintas especies de aves o herbivorismo sobre plantas.
En el agua, viejas (Sparisoma cretense), sargos blancos (Diplodus sarcus cardenati), sargos breados (Diplodus cervinus), jureles (Pseudocaranx dentex), galanas (Oblada melanura), cabrillas (Serranus atricauda), alfonsitos (Apogon imberbis), pulpos (Octopus vulgaris), barrigudas negras (Ophioblenius atlanticus), peces araña (Trachinus draco) y muchas otras.

martes 19 de mayo de 2009

Barranco de Los Palos Blancos



















Barranco Oscuro (izquierda), Barranco de El Palo Blanco (derecha).

Este es el nombre que recibe uno de los barrancos que surcan la vertiente noroeste del macizo de Tamadaba. Debido a su orientación recibe la humedad del alisio, por su abrupta orografía, con un cauce estrecho, ofrece temperaturas suaves y regulares ideales para el crecimiento de especies propias de la transición entre el bosque termófilo y el monteverde. Como consecuencia de las fuertes pendientes hay pocos lugares con suelo profundo, pero grietas y andenes son el hábitat perfecto para plantas rupícolas.

La zona baja, muy degradada después de décadas de talas y pastoreo, la ocupan algunas tabaibas amargas (Euphorbia regis-jubae), orobales (Withania aristata) y el rabo de gato (Penisetum setaceum), una especie introducida y muy invasiva que evita que se recuperen las plantas nativas.

Palo blanco (Picconia excelsa), aderno (Heberdenia excelsa), peralillo (Maytenus canariensis), mocán (Visnea mocanera) y acebuche (Olea europaea guanchica), la mayoría escasas en la isla, encuentran refugio en el tramo medio del barranco. En cotas más altas, laureles (Laurus novocanariensis), acebiños (Ilex canariensis), brezos (Erica arborea) y follaos (Viburnum tinus rigidum) se mezclan con los pinos (Pinus canariensis).



















Aderno (Heberdenia excelsa)

A estas especies arbóreas les acompañan Teline rosmarinifolia, rosalillos (Dendriopoterium menendezii), , coles de risco (Crambe tamadabensis) y Micromeria pineolens, todas endemismos de la localidad. Se le suman el cabezote (Cheirolophus arbutifolius), Chrysoprenanthes pendula, endemismo grancanario, la cresta de gallo (Isoplexis isabelliana), el poleo (Bistropogon origanifolius), la capitana (Phyllis nobla), el cardo de risco (Carlina salicifolia), la cruzadilla (Hypericum reflexum), malfurada (Hypericum grandifolium), granadillo (Hypericum canariensis), el tajinaste chico (Echium strictum), la tedera (Psoralea bituminosa), el algaritofe (Cedronella canariensis), cerrajónes (Sonchus congestus, Sonchus acaulis), balillo (Sonchus leptocephalus), yedra (Hedera helix canariensis), jarón (Cistus symphytifolius), jara (Cistus monspeliensis), Sideritis dasygnaphala, tomillos (Micromeria varia, benthamii, lanata (y ejemplares híbridos)), paniqueso (Lobularia canariensis), verode (Kleinia neriifolia), salvia (Salvia canariensis), rosal (Rosa canina), mato de risco (Lavandula canariensis), magarza (Argyranthemum adauctum gracile), etc. En los riscos crecen bejeques (Aeonium manriqueorum, simsii), Aichryson laxum, Greenovia aurea y Sventenia bupleroides, planta exclusivamente natural del macizo.

Herbáceas como la pata de gallo (Geranium canariense), el bicácaro (Canarina canariensis), la corregüela (Convolvulus canariensis) y el corazoncillo (Lotus spartioides) también viven aquí; además de muchas otras de carácter cosmopolita o introducidas en las islas y llegadas al barranco por su facilidad para expandirse o con ayuda de las cabras cimarronas (Capra hircus) que pastan por todo el macizo. Dryopteris oligodonta, Pteridium aquilinum y Davallia canariensis son helechos también presentes en el barranco de El Palo Blanco.




















Pata de gallo (Geranium canariense)

Aprovechándose de la alta diversidad vegetal hay una enorme lista de invertebrados. El resto de la fauna la componen aguililla (Buteo buteo insularum), tagarote (Falco pelegrinoides), cernícalo (Falco tinnunculus canariensis), gavilán (Accipiter nisus granti), cuervo (Corvus corax tingitanus), paloma bravía (Columba livia canariensis), tórtola común (Streptopelia turtur), perdiz roja (Alectorris rufa intercedens), mirlo (Turdus merula cabrerae), pico picapinos (Dendrocopos major thanneri), canario (Serinus canaria), vencejo (Apus unicolor), bisbita caminero (Anthus bertheotii) herrerillo o quesero (Parus teneriffae), mosquitero u hornero (Phylloscopus collybita canariensis) y algunas otras ocasionalmente conforman el grupo de las aves.
En Tamadaba hay paredes propicias para la cría de las rapaces, pero buen número de ellas están equipadas con vías de escalada, actividad que muchas personas practican coincidiendo con la época de cría.

El lagarto de canarión (Gallotia sthelini) es el único reptil presente y de los anfibios no hay ningún representante. Las cabras y los conejos (Oryctolagus cuniculus) son dos mamíferos introducidos por el hombre que merman las poblaciones de algunas especies de plantas y las relegan a los riscos, lo que facilita la entrada de otras, en muchos casos foráneas, con mayor facilidad para reproducirse. La rata (Rattus rattus) y el ratón (Mus musculus) completan este grupo.

martes 12 de mayo de 2009

Ganoba



















Vista general de Ganoba

Ganoba es una de las montañas que coronan el macizo de Tamadaba. Las características del suelo son las mismas en cualquier punto, por tanto, la pluviometría, la temperatura y la insolación son los factores que determinan el tipo de vegetación.

Hace pocas décadas gran superficie de lo que hoy conocemos como pinar de Tamadaba estaba deforestada. Gracias al microclima de las diferentes zonas y a los contados ejemplares de diferentes especies que escaparon a la tala podemos hacernos una idea de la potencialidad vegetal de Ganoba.

En la zona de influencia del alisio se dan las condiciones para el desarrollo del monteverde, que en las cotas más altas pasa a mezclarse con el pinar, al soco de los vientos la vegetación es de pinar seco con algunos brezos. Crecen de forma natural saos (Salix canariensis), fayas (Myrica faya), acebiños (Ilex canariensis), brezos (Erica arborea), follaos (Viburnum tinus rigidum), escobones (Chamaecytisus proliferus), laureles (Laurus novocanariensis) y pinos (Pinus canariensis). Polémica es la presencia del olivillo (Phyllirea angustifolia) y el sanguino (Rhamnus glandulosa), ya que debido al tradicional tráfico de especies en la isla es difícil determinar si son nativas.

Jarones (Cistus symphytifolius), jaras (Cistus monspeliensis), granadillos (Hypericum canariense), cruzadillas (Hypericum reflexum), poleos (Bistropogon origanifolius), distintos tomillos (Micromeria benthamii, Micromeria lanata y el tomillo de Tamadaba (Micromeria pineolens)), rosales (Rosa canina), zarzas (Rubus bollei), verodes (Kleinia neriifolia), balillos (Sonchus leptocephalus), bejeques (Aeonium simsii, Aeonium percarneum), coranzoncillos (Lotus spartioides), planta únicamente natural de Tamadaba, gamonas (Asphodelus aestivus), lechugones (Sonchus acaulis, Sonchus congestus), jacintos (Dipcadi serotinum), cerrillos (Hyparrhenia hirta) y helechos como la batatilla (Davallia canariensis) o Pteridium aquilinum conforman el sotobosque. Además son propios de Ganoba líquenes del género Usnea y numerosas especies de hongos y musgos.



















Corazoncillo de Tamababa (Lotus spartioides)

La cresta de gallo (Isoplexis isabelliana) fue introducida hace décadas; la vinagrera (Rumex lunaria), el incienso (Artemisia canariensis), la altabaca (Dittrichia viscosa), y el marrubio (Marrubium vulgare) son especies probablemente llegadas de la mano del hombre a las zonas más degradas y en el entorno de las casas forestales se ajardinó en el pasado con plantas extranjeras.

Hace semanas se corrigieron las marras fruto de una repoblación tardía (diciembre-enero) y desafortunada (por la falta de lluvias) de la temporada pasada; entre especies de monterverde y cedros se plantaron olmos (Ulmus minor), una especie foránea, no parece muy lógico que en una de las pocas áreas relativamente conservadas y que mejor perspectiva ofrece para naturalizar el paisaje se plante esta especie.

La fauna está representada mayoritariamente por invertebrados, varias especies endémicas del pinar.




















Nidal de pico picapinos (Dendrocopos major)

Aves que hacen vida en la montaña son el aguililla (Buteo buteo insularum), el cuervo (Corvus corax tingitanus), el tagarote (Falco pelegrinoides), el gavilán (Accipiter nisus granti), el cernícalo (Falco tinnunculus canariensis), la perdiz roja (Alectoris rufaintercedens), la paloma bravía (Columba livia canariensis), la tórtola común (Streptopelia turtur), el pico picapinos (Dendrocopos major thanneri), el mirlo (Turdus merula cabrerae), el vencejo unicolor (Apus unicolor), el pinzón común (Fringilla coelebs), el canario (Serinus canaria), el bisbita caminero (Anthus berthelotii), el petirrojo (Erithacus rubecula superbus), el herrerillo o quesero(Parus teneriffae), el hornero o mosquitero (Phylloscopus collybita canariensis) y algunas otras que de manera puntual hacen acto de presencia.

Las cabras (Capra hircus), los gatos (Felix catus), los conejos (Oryctolagus cuniculus), las ratas (Rattus rattus), los ratones (Mus musculus) y las musarañas (Crocidura russula) son mamíferos introducidos por el hombre. El murciélago montañero (Hypsugo savii) es el único animal nativo de este grupo.

El lagarto de Gran Canaria (Gallotia sthelinii) y el perenquén (Tarentola boettgeri) representan los reptiles.



















Musaraña, ratón hocicudo (Crocidura russula).

En el punto más alto de la montaña, Pico de La Bandera, se fabricó hace años una caseta, respetuosa con el entorno, destinada a la vigilancia contra incendios. Hace aproximadamente un año se inició la instalación de una torre de vigilancia metálica sobre una gran base de hormigón y piedras que hasta el momento ha provocado la tala de varios pinos. A día de hoy está a medio montar, los envases que se utilizaron para llevar hasta allí el material de construcción aparecen desparramados en medio del pinar, los cristales de las ventanas están rotos y sin colocar, los escombros productos de la obra continúan alrededor de la base y las herramientas (completamente oxidadas) siguen en el lugar. Para generar la energía que se empleará en la nueva torre se instaló un molino de viento (actualmente en el suelo a causa de la meteorología) que hace ruido e impacta a la vista.

jueves 23 de abril de 2009

Lo Bello y Lo Bestia



















Desde hace muchos años Gran Canaria sigue un módelo urbanístico desordenado y falto de armonía. La urbanización que se construye en Los Altos de San Gregorio, Las Palmas de Gran Canaria, es uno de los últimos ejemplos

A día de hoy, Los Altos de San Gregorio y San José del Álamo, en las medianías de Las Palmas de Gran Canaria, son dos de los pocos espacios que se mantienen ajenos al cemento dentro del municipio.

Cursiva
Está zona presenta buenas condiciones para el desarrollo del bosque "seco" de medianías (termófilo), prueba de ello son las númerosas especies de plantas propias de este ecosistema que de manera natural crecen en el lugar.



















Acebuches (Olea europaea guanchica)

Pequeños acebuchales (Olea europaea guanchica) acompañados de cardones (Euphorbia canariensis), granadillos (Hypericum canariensis), tabaibas amargas (Euphorbia regis-jubae), cornicales (Periploca laevigata), esparragueras (Asparagus pastorianus), guaydiles (Convolvulus floridus), matos de riscos (Lavandula canariensis), verodes (Kleinia neriifolia) y tajinastes blancos (Echium decaisnei), entre otras, además de numerosas herbáceas conforman la flora.

A este valor se le añade la presencia de animales como el lagarto de Gran Canaria (Gallotia sthelini), garza real(Ardea cinerea), polla de agua(Gallinula chloropus), focha (Fulica atra), avetorillo (Ixobrychus minutus), aguililla (Buteo buteo insularum), cernícalo (Falco tinnunculus canariensis), perdiz roja (Alectoris rufa intercedens), alcaraván (Burhinus oedicnemus), paloma bravía (Columba livia), mirlo (Turdus merula cabrerae), canario (Serinus canaria), triguero (Miliaria calandria), gorrión chillón (Petronia petronia), mosquitero u hornero (Phylloscopus collybita canariensis), bisbita caminero (Anthus berthelotii), herrerillo o quesero (Parus caeruleus teneriffae), etc.

Hay que sumar a esta lista un anfibio, la rana común (Rana perezii), invertebrados de muchas clases y varias especies de hongos.

Este ecosistema que se venía recuperando después de sufrir el deterioro consecuente de la tala con fines agrícolas y ganaderos en los siglos pasados se ve amenazado por el consumo del territorio producto del exceso de población que "soporta" Canarias. Las urbanizaciones de Ciudad del campo y Los Altos de San Gregorio han sustituido a acebuches, cardones, granadillos, ... y son foco de vertidos de todo tipo de basuras.



















Urbanización en Los Altos de San Gregorio y Acebuchal-cardonal